Regocíjate

 

 

El gozo es uno de los frutos del Espíritu Santo. Fructificamos en el gozo, mientras mas pasamos en comunión con Él.

Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley (Gálatas 5:22-23).

La palabra gozo viene de la palabra hebrea sameach que significa alegría, deleite, estar jubiloso, estar contento, satisfecho, risa, tener regocijo y plenitud.

Del griego la palabra gozo es chara y significa contentamiento, felicidad, exultación (muestra de una alegría muy grande) y gozo exuberante (extraordinariamente abundante). Es así como debemos gozarnos en su presencia.

El gozo del Señor trae grandes beneficios. El vivir y experimentar el reino de Dios desata su gozo, pues su reino es justicia, paz y gozo. No creer que su reino esta en medio de nosotros, es perdernos de sus bendiciones.

Porque el reino de Dios no es cuestión de comidas o bebidas sino de justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo (Romanos 14:17).

 El pueblo que sabe aclamar a Dios se gozará en Él todo el día:

Bienaventurado el pueblo que sabe aclamarte;
Andará, oh Jehová, a la luz de tu rostro. En tu nombre se alegrará todo el día,
Y en tu justicia será enaltecido (Salmos 89:15-16).

El gozo trae fortaleza, salud y vida.

…No estén tristes, pues el gozo del Señor es nuestra fortaleza (Nehemías 8:10).

El corazón alegre constituye buen remedio;
Mas el espíritu triste seca los huesos (Proverbios 17:22).

El Señor exhorta por medio del apóstol Pablo a regocijarse en Él siempre. No cuando uno quiera o le den ganas, sino en todo momento.

Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: !!Regocijaos! (Filipenses 4:4).

Aún sobre nuestras camas debemos gozarnos en el Señor!

Regocíjense los santos por su gloria,
Y canten aun sobre sus camas (Salmos 149:5).

Cuando nos reunimos para adorar a Dios corporativamente, debemos hacerlo con gozo exuberante en nuestros corazones, ya que es un tiempo de celebración y ministración al Rey. La iglesia primitiva perseveraba en unanimidad cada día en el templo, tenían comunión de una manera gozosa y adoraban a Dios. El Espíritu Santo moraba en ellos. Debemos seguir ese ejemplo.

Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón (Hechos 2:46).

Lo contrario al gozo es dolor, pena, pesar, tristeza, amargura y disgusto. Eso es precisamente lo que el Señor ha quitado de nosotros.

El Señor ha cambiado nuestro lamento en baile, y nuestra tristeza en gozo (Salmos 30:11). 

En la presencia de Dios hay plenitud de gozo y delicias a su diestra. Nosotros somos morada de su presencia. No hay pretextos para no caminar en su gozo.

Me mostrarás la senda de la vida;
En tu presencia hay plenitud de gozo;
Delicias a tu diestra para siempre (Salmos 16:11).

Alabanza y magnificencia delante de él; Poder y alegría en su morada (1 Crónicas 16:27).

 Dios es nuestro gozo excedente, y no tiene límites. El gozo se manifiesta con el sonido de gritos de júbilo, cánticos y música.

Grita de gozo y canta de gozo a Dios, permite que el sonido de tu alabanza este lleno de gozo y sea escuchado.

Entraré al altar de Dios,
Al Dios de mi alegría y de mi gozo excedente;
Y te alabaré con arpa, oh Dios, Dios mío (Salmos 43:4 AMP).

Aclama con un sonido de gozo al Señor, toda la tierra! (Salmos 100:1 AMP).

Aclama a Dios con un sonido de gozo, toda la Tierra (Salmos 66:1). 

Aclama con un sonido de gozo al Señor, toda la Tierra; prorrumpe y canta de alegría, sí, cantad salmos (Salmos 98:4).

Con trompetas y el sonido del cuerno has sonido de gozo delante del Rey, el Señor! (Salmos 98:6).

Como adoradores somos exhortados por el salmista a pronunciar cántico nuevo al Señor, tocar habilidosamente con gran volumen y un sonido de gozo:

Cantadle a Él cántico nuevo; tañed habilidosamente (en las cuerdas) con un sonido gozoso y fuerte (Salmos 33:3).

Cantad con gozo a Dios, fortaleza nuestra; Al Dios de Jacob aclamad con júbilo (Salmos 81:1).

Batid las manos, todo los pueblos! Gritad a Dios con voz de triunfo y cánticos de gozo (Salmos 47:1).

Adorador, llena con cánticos de gozo el ambiente, que el sonido de alabanza y adoración sea escuchado! 

Mis labios gritarán de gozo cuando cante alabanzas a Ti, y ser interior el cual Tú has redimido (Salmos 71:23). 

Canten y alégrense los que están a favor de mi justa causa,
Y digan siempre: Sea exaltado Jehová,
Que ama la paz de su siervo (Salmos 35:27). 

Alegraos en Jehová y gozaos, justos;
Y cantad con júbilo todos vosotros los rectos de corazón (Salmos 32:11).

El sonido del Espíritu es un sonido de gozo. Cuando María visitó a Elizabeth, el sonido de su salutación hizo que su bebé saltara de gozo. El Espíritu de Dios en María lo ocasionó.

Porque tan pronto el sonido de tu saludo llegó a mis oídos, saltó de gozo la criatura que llevo en el vientre (Lucas 1:44 AMP).

El espíritu de María se regocijaba en Dios:

Entonces María dijo: Engrandece mi alma al Señor; Y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador (Lucas 1:46-47).

Los discípulos de Cristo estaban llenos de gozo y del Espíritu Santo.

Y los discípulos estaban llenos de gozo y del Espíritu Santo (Hechos 13:52).

Si el Espíritu de Dios esta en ti, estarás lleno de gozo y contagiarás a los demás. Imparte el sonido de gozo a todo aquel que te rodea.

“La luz en los ojos [de aquel cuyo corazón está alegre] regocija los corazones de los demás, y una buena noticia nutre los huesos” (Proverbios 15:30).

La predicación del evangelio del reino de Dios, sus manifestaciones y beneficios por parte de Felipe, ocasionó que toda una ciudad se llenara de gozo.

Y hubo gran gozo en esa ciudad (Hechos 8:8).

El Señor es la fuente de nuestra vida y gozo. Canta al Señor: Todas mis fuentes están en Ti!

Los salmistas y tañedores dirán: Todas mis fuentes (de vida y gozo) están en ti (Salmos 87:7).

Él es la fuente de agua de vida. A todo el que cree en él de su interior correrán ríos de agua de vida.

El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva (Juan 7:38). 

Todos los que confían en Dios, alégrense!

Pero alégrense todos los que en ti confían;
Den voces de júbilo para siempre, porque tú los defiendes;
En ti se regocijen los que aman tu nombre (Salmos 5:11).

El Señor desea incrementar el gozo en tu vida, familia y ministerio. Dispón tu corazón para recibirlo, Él desea hacerte rebosar de su gozo:

Tú has hecho que mi corazón rebose de alegría,
    alegría mayor que la que tienen los que disfrutan de trigo y vino en abundancia (Salmos 4:7). 

Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo (Romanos 15:13).

Por eso mi corazón se alegra,
y se regocijan mis entrañas; todo mi ser se llena de confianza (Salmos 16:9).

Dios da su gozo al hombre que le agrada, es decir, al adorador, selah.

Porque al hombre que le agrada, Dios le da sabiduría, ciencia y gozo; mas al pecador da el trabajo de recoger y amontonar, para darlo al que agrada a Dios. También esto es vanidad y aflicción de espíritu (Eclesiastés 2:26).

Luz está sembrada para el justo,
Y alegría para los rectos de corazón (Salmos 97:11).

Cuando adores y estés en oración hazlo con gozo.

Y Ana oró y dijo:
    Mi corazón se regocija en Jehová,
    Mi poder se exalta en Jehová;
    Mi boca se ensanchó sobre mis enemigos, Por cuanto me alegré en tu salvación (1 Samuel 2:1).

Y aconteció que bendiciéndolos, se separó de ellos, y fue llevado arriba al cielo. Ellos, después de haberle adorado, volvieron a Jerusalén con gran gozo; y estaban siempre en el templo, alabando y bendiciendo a Dios. Amén (Lucas 24:51-53).

Siempre en todas mis oraciones rogando con gozo por todos vosotros (Filipenses 1:4).

En gran manera me gozaré en Jehová, mi alma se alegrará en mi Dios; porque me vistió con vestiduras de salvación, me rodeó de manto de justicia, como a novio me atavió, y como a novia adornada con sus joyas (Isaías 61:10).

Que todo el pueblo de Dios se regocije de todo corazón.

Canta, oh hija de Sion; da voces de júbilo, oh Israel; gózate y regocíjate de todo corazón, hija de Jerusalén (Sofonías 3:14). 

Alégrense, hijos de Sión,
 regocíjense en el Señor su Dios, que a su tiempo les dará las lluvias de otoño.
Les enviará la lluvia, la de otoño y la de primavera, como en tiempos pasados (Joel 2:23). 

Aun así, yo me regocijaré en el Señor, ¡me alegraré en Dios, mi libertador! (Habacuc 3:18). 

Porque has sido mi socorro,
Y así en la sombra de tus alas me regocijaré (Salmos 63:7).

Adorador: Regocíjate, salta y refleja el gozo del Señor! Deja que el sonido de gozo sea escuchado! Él te ha bendecido y te ha hecho una bendición por siempre. Te ha llenado excedentemente con el gozo de su presencia.

Entonces mi alma se alegrará en Jehová;
Se regocijará en su salvación (Salmos 35:9).

 

 

Escrito por Marcos Coronado

Tañedor y Salmista Profético – Elyon

Equipo de Adoración Profética

3 comentarios

  1. Dios bendiga ministerios Elyon, y les siga usando en la edificacion de los santos, lo obtenido por ustedes departe de Dios sera multiplicado y el nivel de gloria y presencia de sus reuniones ira en aumento como la luz de la aurora, les bendigo y declaro ensanchamiento y la uncion sin limite para profundizar en el conocimiento,sabiduria,gracia y creatividad de nuestro Dios para bendicion de su pueblo y que no cese ni un miomento de ser su Espiritu sin medida de fluir en todo lo que hagan en la busqueda de su proposito.

  2. Estoy unida a Cristo, soy guerrera del Dios Altísimo, Amen

  3. Dios derrame bendición ha todos los profetas, Evangelistas, pastores ministros de Dios, amen

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